En estos días rezo con mucha fuerza "LÍBRANOS DEL MAL" y con frágil Fe confiada "HÁGASE TU VOLUNTAD"
CATAlÁN:
En estos días rezo con mucha fuerza "LÍBRANOS DEL MAL" y con frágil Fe confiada "HÁGASE TU VOLUNTAD"
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Consciente de la importancia de prevenir y proteger a los colectivos con los que trabaja: la infancia, los docentes y comunidad educativa en general, Edelvives ha diseñado un plan de actuación. Junto a sus partners, entre los que se encuentra Google for education, proporcionará accesos gratuitos a diversos recursos y plataformas educativas, así como propuestas formativas online que eviten la paralización de la labor docente durante el cierre temporal de los centros como consecuencia de la crisis del coronavirus (COVID-19).
Los centros escolares podrán contactar con Edelvives para poder beneficiarse de un amplio menú de recursos:
Los centros interesados en alguno de estos recursos podrán contactar a través del correo experienciacliente@edelvives.es, donde obtendrán atención personalizada.
Desde la responsabilidad y la sensibilidad, Edelvives a tu lado.

FANO nos remite este fantástico VIA CRUCIS en una sola imagen.
Así también nos manda varias versiones para poder trabajarlo con el alumnado. Incluso la versión muda para completar y/o traducir
Como siempre, Gracias Artista!!
Nació el 12 de octubre de 1956 en Villalba (Lugo). Cursó la enseñanza secundaria en el Seminario de Mondoñedo y los estudios de Filosofía en la Pontificia Universidad de Salamanca (1973-1975). Después estudió Teología en Friburgo (Suiza), donde obtuvo la Licenciatura en 1980. Fue ordenado sacerdote el 8 de abril de 1985 en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol.
De 1980 a 1981 realiza labores de investigación en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich. De 1982 a 1987 trabajó de Profesor asistente de la Cátedra de Moral Fundamental de la Universidad de Friburgo. Además, Becario del “Fondo nacional suizo para la investigación” de la Universidad de Munich (1987-1988). En 1989 se doctora en Teología en la Universidad de Friburgo.
Entre los años 1989-1991 forma parte del equipo parroquial de Santa María de Cervo, encargado de seis parroquias, en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, donde ejerce también como docente de la “Escuela Diocesana de Teología”.
En 1992 se desplaza a Madrid como profesor agregado de Teología Sistemática del “Instituto Teológico San Dámaso”, convirtiéndose en catedrático en 1996. Este mismo año es nombrado consiliario del Centro de Madrid de la AcdP (Asociación Católica de Propagandistas).
Desde 1994 a 2000 ejerce como director del “Instituto de Ciencias Religiosas” del Centro de estudios teológicos “San Dámaso” y vice-decano de la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid desde 1998 a 2000.Decano de la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid, desde 2000 a 2003.
Durante los años 2001-2006 colabora regularmente en las Teleconferencias de la Congregación para el Clero para la formación permanente del clero. En 2004 actúa como relator de la Cuarta Ponencia y miembro nato de la Asamblea y de la Comisión central del Tercer Sínodo Diocesano de Madrid, clausurado el día 14 de mayo de 2005.
Fue también, hasta su ordenación episcopal, profesor de Teología dogmática en la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid (desde 1996) y director del Departamento de Dogmática de la misma Facultad en 2006. Durante su estancia en Madrid colaboró pastoralmente en la Parroquia de “San Jorge, mártir de Córdoba”.
El 30 de noviembre de 2007 el Papa Benedicto XVI le nombró Obispo de Lugo y el 9 de febrero de 2008 tomó posesión de la diócesis.
En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura desde el 3 de marzo de 2020. Fue vicepresidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades y presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Fue miembro de esta Comisión de 2008 a 2011. Además, ha pertenecido a la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de 2008 a 2017.
Fuente: https://conferenciaepiscopal.es/comisiones/educacion-y-cultura/
“Es legítimo que se reconozca la demanda social, la demanda de los padres a la hora de desear un tipo de escuela”. Con estas palabras, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, cuestionaba una de las medidas centrales de la futura ley de Educación presentada esta semana por la ministra socialista Isabel Celaá.

El portavoz del Episcopado defendió con contundencia que “los padres puedan decidir el tipo de educación que tienen para sus hijos”, además de enfatizar la autonomía de los centros.
No fue el único “pero” que el obispo auxiliar de Valladolid puso a la reforma educativa, que desveló que ayer mismo se reunió con el presidente de Escuelas Católicas, Juan Carlos Pérez Godoy, para abordar esta polémica medida.
En la rueda de prensa conclusiva a la Asamblea Plenaria de los obispos españoles, defendió la asignatura de Religión, aunque no fue la única materia por la que saco pecho. Argüello, considera que en una sociedad tecnocrática en la que “un pequeño virus nos pone patas arriba”, “se hace más que nunca necesaria la enseñanza de la filosofía y de la teología”.
Así, manifestó su deseo de que en las aulas de nuestro país se promueva “el cultivo de la filosofía, del arte, de la música y de la enseñanza religiosa, Es más necesaria que nunca”.
Todo esto le llevó a solicitar al Gobierno que apueste por un pacto educativo antes de la aprobación definitiva de la ley. ¿Su argumento? “Deseamos que se haga realidad el pacto global que impulsa el Papa. Desgraciadamente se ha suspendido el encuentro previsto para mayo en Roma, pero no se aplaza el deseo de ese pacto global”, expresó.
“Valoramos mucho que la educación pueda ayudar al desarrollo pleno de todas las capacidades de los niños y niñas que van a nuestras escuelas”, explicó, presentando los colegios como un espacio donde “se ayude a crecer”.
“Se habla de que la escuela sea un ascensor social, pero también hay que enseñar a ayudar a subir las escaleras”, verbalizó el secretario general de los obispos: “A veces se plantea incluso que hay que bajar el piso: dando una titulación teniendo una asignatura pendiente”. “Eso, en lugar de ayudar a los más débiles, es un desprecio a las personas porque se da por hecho que no puede desarrollar sus capacidades”, aseveró.
Fuente: VidaNueva

Tras la aprobación ayer del proyecto de Ley de Educación que ahora se llamará LOMLOE, el presidente nacional de CONCAPA, Pedro José Caballero, ha manifestado su absoluto desacuerdo con una ley impuesta, que no ha contado con el mínimo consenso, diálogo ni acuerdo, donde las familias no se han tenido en consideración en ningún momento, desaparece la demanda social, se aprueba con asignaturas suspensas, se vuelve a marginar a la religión (hay que recordar que la solicitan de forma voluntaria esta asignatura más de tres millones y medio de alumnos) y se pone en riesgo la continuidad de concierto educativo.
La nueva ley se propone como una modernización de la FP (algo que se ha planteado siempre en todas las reformas anteriores, por lo que no supone ninguna novedad pero que CONCAPA sí ve positiva siempre que se vertebre de una forma uniforme por toda la red de centros sostenidos con fondos públicos), una apuesta económica (más becas y más inversión, aunque todos los informes realizados en este sentido indican que más inversión no significa una mejora educativa) y un descenso de exigencia (se suprimen las pruebas finales de etapa, se puede pasar de curso y obtener título con asignaturas suspensas, etc.)
¿Por dónde va la nueva ley? Pues por lo que todos adivinábamos: suprimir la pluralidad educativa -por ejemplo, se castiga a los modelos de coeducación-, se degrada a la asignatura de Religión -sin alternativa y peso específico alguno, vulnerando la libertad religiosa-, se impone una asignatura de educación en valores cívicos y éticos -vuelta a la antigua EpC-, se da más peso a las Comunidades Autónomas en los contenidos y en la lengua -olvidando el conocimiento de la lengua materna-, se añaden algunas trasversales “nuevas” como el desarrollo sostenible o la igualdad de género -creando más controversia-, y finalmente se apuesta por la gratuidad de la enseñanza de 0 a 3 años vertebrándola por la red pública -en claro perjuicio de la red concertada-.
¿Qué es lo que queda claro? Que se vulneran una vez más los derechos fundamentales de las familias para poder elegir el tipo de educación que desean para sus hijos -libertad de elección y libertad de enseñanza-, que se intenta arrinconar a la enseñanza concertada vulnerando la libertad religiosa -asignatura de religión-, y que se rebaja a mínimos el nivel de exigencia y de esfuerzo, por no hablar de que brilla por su ausencia el “consenso y el diálogo” que garanticen una estabilidad del sistema y la consecución del tan ansiado pacto social y político por la educación. Eso sí, se incorporan los llamados “comisarios políticos” que se implantan en los centros concertados con la inclusión del representante municipal en el consejo escolar.
Para Caballero, lo que está sucediendo es “un grave retroceso” porque hemos perdido una gran ocasión de poner en marcha una buena ley, una ley con peso específico que no vaya en detrimento de la libertad de las familias (su libre elección queda ahora subordinada a la planificación de las autoridades administrativas) y que apueste por la mejora real de los resultados educativos en nuestro país, sin necesidad de rebajar el nivel para llegar a los parámetros de aprobado que se buscan gratuitamente para las estadísticas.
El presidente de CONCAPA señaló que “los padres no vamos a ceder nuestras responsabilidades al Estado y consideramos que la educación debe respetar la pluralidad de la sociedad, correspondiendo a los padres colaborar y participar activamente en la escuela y en la educación de sus hijos”. Desde CONCAPA pedimos a la ministra de Educación que apueste clara e inequívocamente por la libertad de enseñanza y la libertad de las familias para poder elegir el tipo de educación y el centro educativo que desean para sus hijos, como nos garantizó en la reunión que mantuvimos en el Ministerio el pasado día 26 de febrero.
Fuente: revistaecclesia.com

El Gobierno ha aprobado este martes en el Consejo de Ministros el proyecto de la nueva ley de educación (Lomloe; Ley Orgánica de Modificación de la LOE), que revertirá la norma en vigor, la polémica Lomce o ley Wert, aprobada por el PP en 2013. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha dado luz verde por segunda vez al texto que ya aprobó en la pasada legislatura. La ministra de Educación, Isabel Celaá, no ha hecho ningún cambio en el documento pese a que ahora el Ejecutivo es de coalición, con Unidas Podemos. Quiere evitar así que la ley tenga que volver a pasar por los órganos consultivos, como el Consejo Escolar del Estado, y así acelerar su tramitación en el Congreso, prevista para las próximas semanas. Cualquier cambio que se quiera introducir se hará a través de enmiendas en el Parlamento o en el Senado.
“La ley busca la calidad del sistema para todos, se fundamenta sobre la excelencia, la optimización de resultados para el conjunto de los alumnos y la equidad; nadie puede quedar atrás”, ha dicho Celaá en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La ministra ha señalado que el alumnado, “sea cual sea el talento con el que entra en el aula”, tendrá que salir con “el mismo valor diferencial” del centro educativo. “No puede haber segregación en el acceso [a los centros] ni en la salida, no se puede discriminar a los alumnos en diferentes itinerarios segregadores, ni socioeconómicos ni de otra naturaleza”, ha manifestado.
Con la nueva ley desaparecerán los programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento (PMAR), unos itinerarios incluidos en la regulación actual que conducen a los estudiantes con un menor rendimiento a cursar algunas asignaturas en una modalidad más sencilla (llamada aplicada). Esta vía les excluye de poder cursar más adelante el bachillerato, y solo les permite acceder a formación profesional. “Ningún país europeo pone barreras a la enseñanza básica tras 12 años de escolarización. Eso es segregar; hay que garantizar que todo el mundo progrese con la debida calidad del sistema educativo”, ha aclarado la ministra.
Celaá ha recordado que una de las prioridades de la nueva ley será la incorporación de una red de enseñanza de cero a tres años, que se desarrollará “de forma gradual” y “empezando por los colectivos más desfavorecidos”. Además, como ya anunció hace unas semanas, ha señalado que en el plazo de un año se presentará un nuevo modelo para la reforma de la carrera docente. Para ello, Celaá ha adelantado que ya están trabajando con las facultades de Educación para modernizar los programas y que los aspirantes a profesor realizarán prácticas en escuelas durante un periodo de un año como paso previo a su titulación.
La nueva normativa (que recupera muchos de los aspectos de la Ley Orgánica de Educación, la LOE, aprobada por el PSOE en 2006) llega con el objetivo de tumbar la Lomce (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa), norma que llevó en 2013 al resto de grupos parlamentarios —a excepción de UPyD y los dos diputados de UPN y Foro Asturiano— a acordar por escrito su compromiso de derogarla en la siguiente legislatura.
Estos son los principales cambios que contempla la nueva ley:
La Religión pierde peso en el currículum. Su oferta ya no será obligatoria en 1º y 2º de bachillerato y las calificaciones no computarán para el acceso a la universidad o la obtención de becas. Además, los alumnos que no escojan Religión no estarán obligados a matricularse en una materia alternativa (la llamada “asignatura espejo”), que en la Lomce es Ética. Con la Lomloe, Educación en Valores Cívicos y Éticos pasará a ser obligatoria para todos los alumnos en un curso de primaria y en otro curso de secundaria, aún por determinar.
Eliminación de los itinerarios. Uno de los aspectos más “lesivos” de la Lomce que la nueva ley corregirá es la división de los alumnos en diferentes itinerarios según sus capacidades académicas. Con el modelo actual, un estudiante que no consigue promocionar en segundo o tercero de la ESO es derivado a la llamada formación profesional básica y, en función del criterio de la junta de evaluación del centro, hay alumnos que al aprobar ese curso obtienen el título de la ESO y otros que no. Sin este certificado, los estudiantes no pueden continuar sus estudios. “No podemos discriminar a los alumnos a una edad temprana en la que todavía no saben a qué se quieren dedicar”, explicaba Celaá en una entrevista con EL PAÍS. Para evitar esa discrecionalidad, la nueva ley eliminará esa vía y recuperará los programas de diversificación curricular de la ley educativa de 2006, que permiten modificar y adaptar el currículo desde tercero de la ESO para los alumnos que no estén en condiciones de promocionar, de forma que todos obtengan la misma titulación. Se eliminarán así estos itinerarios, conocidos como programas PMAR.
Se elimina el concepto de “demanda social” para la planificación de las plazas escolares. El objetivo primordial es “mejorar el sistema de admisión” de la escuela concertada y “equilibrar” la escolarización de alumnos con bajos recursos y dificultades de aprendizaje entre los centros públicos y los concertados. Para ello, se eliminará la referencia que aparece en la Lomce a la llamada “demanda social”, que establece que para la planificación de las plazas escolares las comunidades autónomas tendrán en cuenta la preferencia de las familias. Celaá ha afirmado en diferentes foros que “la escuela pública no puede ser subsidiaria de la concertada”. Además, el texto contempla que las autonomías “velarán para evitar la segregación del alumnado por razones socioeconómicas o de otra naturaleza”, lo que quiere decir que se pondrán en marcha medidas para evitar que determinados colegios, sobre todo públicos, concentren a los alumnos con menos recursos. Además, para evitar la segregación por sexo, se prescindirá en el texto de la alusión a que “la educación diferenciada no se considera discriminación por género” y se dará prioridad en el régimen de conciertos a los centros “que se organicen bajo el principio de la coeducación”.
Medidas para frenar la alta tasa de repetición. Otro de los grandes escollos del sistema educativo que pretende solucionar la nueva ley es la alta tasa de repetidores. En España, el 29% de los estudiantes de 15 años estaba repitiendo algún curso de la ESO en 2018, frente al 13% de media de los países de la Unión Europea. Para reducirla, la nueva ley incluye varias medidas. Por una parte, en primaria eliminará la posibilidad que contempla ahora la Lomce de que los alumnos puedan repetir en cada uno de los cursos y en su lugar establecerá que solo puedan repetir curso al final de cada etapa (segundo, cuarto y sexto de Primaria). Además, contemplará que los estudiantes que suspendan más de dos asignaturas en la ESO puedan pasar de curso “de forma excepcional” si el equipo docente considera que “la naturaleza de las asignaturas no superadas le permite seguir con éxito el curso siguiente”. En bachillerato se podrá conceder el título con una asignatura suspensa, también de forma “excepcional”. Ahora mismo es obligatorio superar todas las asignaturas de los dos cursos para hacerse con la titulación.
Más poder del Gobierno central para determinar el currículum. Otra de las novedades es que las autonomías perderán poder a la hora de determinar los contenidos del currículum. Se volverá a lo estipulado en la LOE y el Gobierno central decidirá el 55% de los contenidos en las autonomías con lengua cooficial y el 65% en el resto. La actual ley (Lomce) utiliza un sistema distinto: no emplea porcentajes. Divide las asignaturas en troncales (las obligatorias que fija el Estado) y opcionales y de libre configuración (que determinan las comunidades autónomas en su totalidad). Este modelo implica grandes diferencias entre las materias que se estudian en cada autonomía. El ministerio busca con el cambio que plantea un mayor consenso y colaboración entre el Estado y las comunidades.
Más poder para los consejos escolares. El objetivo es evitar que el director “sea el único órgano de gobierno en los centros educativos”, señala la propuesta. La Lomce quitó poder a los consejos escolares, que recuperarán ahora competencias. Además, se modificará su composición en los centros concertados para reincorporar al representante del Ayuntamiento. Se cambiará el procedimiento para la selección de los directores, aumentando la participación del consejo escolar (integrado por las familias y los docentes). En la actualidad, las comunidades autónomas deciden si la elección del director recae en la Administración o en el consejo escolar, lo que ha originado una gran dispersión de modelos. Además, se evitará que la autonomía pedagógica de los centros —la Lomce permite que los colegios e institutos puedan, por ejemplo, definirse como especializados en ciencias — dé lugar a la selección del alumnado, señala el documento.
Supresión definitiva de las reválidas y sustitución por pruebas de diagnóstico. Las reválidas al final de 6º de primaria y 4º de la ESO de la Lomce (suspendidas por los tribunales) se eliminarán del texto. Se convertirán en “evaluaciones muestrales y plurianuales” que se publicarán de forma interna y permitirán conocer el estado del sistema educativo y favorecer la rendición de cuentas por parte de los centros para así “mejorar las políticas públicas”. De esta forma, se prohíbe utilizar los resultados de las evaluaciones de los alumnos para establecer una clasificación de centros, los rankings. Este punto se recupera de la LOE.
Fuente: elpais.com
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Sin consenso, un parche, una ley que se ha hecho de manera rápida y sin tener en cuenta a las familias... estos son algunos calificativos con los que la comunidad educativa se refiere al borrador de la ley Celaá, nombre con el que se conoce a la reforma del sector educativo que la ministra del ramo saca hoy al Consejo de Ministros. En declaraciones a LA RAZÓN los representantes del sector lamentaron, en su mayoría, que no haya tiempo para derogar los aspectos más lesivos de la Lomce y criticaron el uso partidista que la coalición quiere hacer con la Educación.
Pedro Caballero, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa), no esconde su enfado: «No nos gusta nada. Nace de la división y el enfrentamiento, no del diálogo y el consenso», asegura. Insiste, en que tampoco les gusta la vigente ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), –aprobada en 2013 por el Partido Popular y conocida como «Ley Wert»– con la que han sido críticos, no obstante, están en contra de que «se imponga otra Ley sin contar con las familias y sin el consenso amplio como para sacarla adelante y que dé tranquilidad durante los próximos 15 a 20 años». En su opinión, la ley «debería haberse vertebrado a través de un pacto educativo, social y político por la educación», un acuerdo que rechazó el actual Gobierno, según explica. Preguntado por los principales errores, a su juicio, de la futura ley, Caballero dice que «vulnera los derechos fundamentales de las familias en dos aspectos: en la libertad de enseñanza y en la elección de los padres de los centros educativos, según sus convicciones. No nos gusta tampoco que se quite la demanda social», apunta. Además, es muy crítico con el trato que se le da a Religón porque «casi de un plumazo la elimina y no cuenta con ella para nada, la deja como residual». Según el plan de Gobierno, la asignatura continuará siendo optativa pero no servirá ni para nota ni para promocionar.
De opinión similar es Luis Centeno, secretario general de Escuelas Católicas, que insiste en que «la nueva Ley de Educación se plantea como una reacción a la Lomce, que no fue una ley de consenso. Sin embargo, esta nueva ley tampoco nace del mínimo consenso que garantice su permanencia». Al igual que Concapa critican que limita los derechos de los titulares y familias, «sometiendo la libertad de elección a la planificación administrativa y poniendo en riesgo la continuidad de numerosas unidades concertadas, al considerar a la enseñanza concertada como subsidiaria de la pública». Además, denuncia que mientras que se degrada la asignatura de Religión, se introduce una nueva «obligatoria en primaria y ESO sobre valores».
Por último, Ramón Izquierdo desde el sindicato ANPE –que representa al profesorado– señala que «es un parche» porque aunque deroga la Lomce, mantiene muchos aspectos de la LOE. «Desde luego no es la reforma profunda que necesita el sistema educativo español». No en vano, tacha de positivo que incluya una disposición adicional sobre el profesorado.
Fuente: larazon.es
La ley Celaá que se remite al Congreso pone en guardia a la escuela concertada, ya que considera que traspasa algunas líneas rojas: elimina el criterio de la demanda social, introduce el representante municipal en el Consejo Escolar y considera a la concertada como una subsidiaria de la pública. Estas son las principales líneas del proyecto de ley.
Pretende eliminar de la normativa el principio de «demanda social». Es decir, los centros concertados, donde estudian uno de cada cuatro niños españoles y generalmente muy solicitados, no podrán ampliar sus plazas aunque reciban más demanda si hay plazas para escolarizar a los alumnos en los colegios públicos.
También tendrán prioridad a la hora de recibir las subvenciones los colegios mixtos, en lugar de los que educan a niños y niñas en aulas separadas, lo que se conoce como educación diferenciada. Además, se elimina la referencia en la normativa vigente que dice que este tipo de educación «no se considera discriminatoria por género». Precisamente, la diferenciada está en el punto de mira del nuevo Ejecutivo ya que en el pacto de gobierno que firmaron PSOE y Podemos existe el compromiso de “promover la coeducación en todo el sistema educativo, impidiendo la segregación educativa por razón de sexo en los centros sostenidos con fondos públicos”.
La reforma socialista prevé eliminar los aspectos que considera “más lesivos” de esta asignatura. Y esto supone “degradar” la materia en el currículum educativo en la medida en que no servirá para hacer media, ni contará para obtener una beca. Tampoco tendrá asignatura alternativa (materia espejo), como ocurre hasta ahora, de tal manera que el que no escoge estudiar Religión tenía que cursar Valores.
Educación cree que con esta fórmula no se incumplen los acuerdos con el Vaticano y se acaba con la idea de que muchos alumnos aprovechasen en el Bachillerato para matricularse en esta materia con la idea de subir nota, al hacer media, aunque no fueran creyentes.
Se seguirán haciendo con carácter muestral, como hasta ahora, aunque cada dos años, a finales de 6º de Primaria y 4º de la ESO. El Ministerio cree que con estas pruebas que se hacen sólo a un determinado número de centros se puede conocer el estado del sistema educativo y orientar las medidas de gestión de los control y las políticas públicas. No obstante, mantiene la cultura de evaluación del Gobierno Wert al establecer la obligación de que todos los centros españoles hagan evaluaciones en 3º o 4º de Educación Primaria y en 2º de la ESO, aunque sin efectos académicos. Ahora bien, prohibirá utilizar los resultados que se obtengan para clasificar a los centros. No habrá «reválidas» o exámenes que sirven para titular.
La reforma educativa propone devolver más competencias a las comunidades autónomas que tienen lengua cooficial para determinar el contenido de la materia. Ellas son las que decidirán qué se hace en clase de catalán o en qué lengua se examina un alumno. “Se suprime la regulación del uso de la lengua cooficial y de la escolarización asociada a ella, dejando que su regulación corresponda a las comunidades autónomas en las que hay lengua vehicular”, dice el proyecto de ley.
El texto incorpora la sentencia del Tribunal Constitucional de febrero del 2018 que anulaba la obligación de que la Generalitat de pagar a los padres los gastos derivados de querer escolarizar a sus hijos en castellano (unos 6.000 euros anuales) y avalaba la inmersión lingüística en catalán.
Vuelve a la regulación que hacía la LOE sobre la determinación de los contenidos que los alumnos deben estudiar los alumnos. De este modo, el Estado fija el 55% de los contenidos en el caso de las autonomías con lengua vehicular y ellas deben fijar el 45% restante. En el caso de las regiones en las que sólo se estudia en castellano, el Estado fija el 65% de los contenidos y ellas el porcentaje restante. Ya no habrá la división entre asignaturas troncales, sobre las que decide el Estado, y las de libre configuración autonómica, en la que decidían las Comunidades. Con ello se pretende conseguir algo que sepa lo mismo un niño en Andalucía que en Madrid, algo que, en la práctica, no se ha conseguido ni con la ley Wert ni con anteriores leyes.
En proyecto prevé la posibilidad de que un alumno pueda sacarse el Bachillerato aunque tenga una asignatura suspensa, lo que en el ámbito educativo se considera una “bajada del nivel” en cuanto a exigencia de conocimientos.
Educación tiene un plan para los alumnos que abandonen el sistema sin haber acabado la ESO. Así, prevé «facilitar un plan de orientación individualizado con la finalidad de continuar su proceso formativo, incluyendo todas las opciones y posibilidades», dice el proyecto del Ministerio. Además la norma prevé planes individualizados para los repetidores y obliga a los centros a aplicar medidas específicas que eviten el fracaso académico.
La norma recupera de la vieja LOE la figura del representante municipal en los consejos escolares no sólo de los colegios públicos, también de los concertados, una medida que no es bien vista por la concertada
El director “no será el único órgano de gobierno en los centros”. Los Consejos escolares recuperan el poder que les quitó la Lomce y ahora tomarán parte en la elección del director.
Se eliminan para evitar la doble vía en cuarto curso de la ESO para que haya una idéntica titulación.
Fuente: larazon.es
El Consejo de Ministros aprueba este martes la tramitación de la ley de Educación, que deja a esta asignatura como no evaluable y no computable.

Paulo Santos (47 años) es profesor de Religión en el IES Clara Campoamor, situado en la madrileña localidad de Móstoles, y ahora teme perder trabajo. Pero no sólo le ocurre a él. Antonio Díaz (56 años) tiene miedo de que las condiciones laborales como docente de Religión en el IES valenciano Francesc Ferrer i Guàrdia varíen y le repercutan negativamente en su sueldo. Y es que ellos, como otros 13.000 profesores de Religión de toda España, temen irse a la calle si la nueva ley de Educación -la Lomloe- sale hacia adelante. De hecho, este martes el Consejo de Ministros aprueba la tramitación de este Proyecto de Ley.
Pero esto estaba avisado. La primera ley que aprobará el Gobierno del PSOE y de Unidas Podemos será la ley Celaá -que derogará la Lomce-, cuyo sobrenombre se debe a la ministra de Educación, Isabel Celaá. La titular de la cartera de este Ministerio ha decidido sacarla adelante cueste lo que cueste. Este proyecto, sin embargo, tiene varias medidas polémicas. Una de ellas es el marcado cerco que hará a la asignatura de Religión, ya que esta materia pasará a ser no evaluable y no computable.
https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715449_147147755_640x360.jpg 640w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715449_147147754_864x486.jpg 864w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715449_147147753_1024x576.jpg 1024w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715449_147147752_1706x960.jpg 1706w" sizes="(max-width: 479px) 100vw, (max-width: 1023px) 80vw, 40vw" alt="La ministra de Educación, Isabel Celaá." />Para Paulo quitar “incentivos” para que sus alumnos adolescentes escojan una asignatura -"sea Religión o cualquier otra"- hace que estos prefieran irse a casa o al recreo. Y es que la nueva normativa prevé, por ejemplo, que la nota que saque un alumno en Religión no cuente para la EvAU. De ahí que crezca el miedo a que en “dos o tres años” el aula de Religión esté vacía. Un hecho que acarrearía un posible despido.
El motivo del posible despido es que los profesores de Religión, a diferencia de las demás del currículo, no son funcionarios a pesar de trabajar en la educación pública o concertada. Tienen un contrato de “personal laboral” y quienes los contratan son las Consejerías de Educación de las diversas comunidades autónomas. Pero claro, si dejara de haber alumnos que asisten a Religión porque, según la nueva ley, no computa en el expediente, también dejaría de haber necesidad de profesores. “Es como si uno abre un negocio y no tiene clientes. Pues se ve obligado a cerrar”, se queja el profesor Paulo, con 33 años a las espaldas como docente.
La “preocupación” de Antonio, también profesor de Religión y presidente de la Asociación de Profesores de Religión en Centro Estatales, es el duro golpe que la aplicación de la ley Celaá puede suponer para los bolsillos de los docentes. El riesgo no está sólo en los despidos, como denuncia Paulo, sino que “hacer menos horas que las que tenemos que hacer los profesores de Religión en la distintas comunidades autónomas por falta de clases y alumnos, evidentemente, repercutirá en que habrá menos horas trabajadas. Y, por ende, nuestro sueldo puede bajar”, explica Antonio.
https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715450_147147783_640x360.jpg 640w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715450_147147782_864x486.jpg 864w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715450_147147781_1024x576.jpg 1024w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715450_147147780_1706x960.jpg 1706w" sizes="(max-width: 479px) 100vw, (max-width: 1023px) 80vw, 40vw" alt="Unos adolescentes en el aula de un instituto." />Unos adolescentes en el aula de un instituto.
Pero Antonio tiene la esperanza de que las “enmiendas”, que se puedan presentar tanto en el Congreso como en el Senado durante la tramitación de la ley, hagan que Religión pueda seguir contando con una asignatura espejo, de modo que los profesores de la asignatura seguirían siendo necesarios para enseñar a los menores la materia.
“Seguiremos dialogando con el Gobierno para conseguir un pacto que satisfaga a las distintas partes. De no hacerlo, y si peligrasen los trabajos de los docentes de Religión, acudiremos a la justicia para reivindicar nuestros derechos laborales”, advierte Antonio, visiblemente preocupado la situación.
Amelia Álvarez, coordinadora nacional de las Plataformas de Enseñanza Pública considera un agravio lo que Celaá plantea para los profesores de Religión: "Van a por nosotros. Hay un ataque a las libertades, al punto 27.3 de la Constitución. Va a haber una reducción clara, pero constitucionalmente podemos ganar: porque no puede haber pedagógicamente una asignatura en un sistema educativo que no se pueda evaluar y calificar", aseguraba el pasado enero.
El texto que aprueba este martes el Consejo de Ministros de la mano de Isabel Celaá es el mismo que se aprobó el 15 de febrero de 2019 por el entonces Gobierno en funciones. En aquella ocasión, sin embargo, el proyecto de ley no llegó a tramitarse porque Pedro Sánchez ese mismo día convocó las elecciones generales del 28 de abril. Por ello, la tramitación de la nueva ley de Educación lleva más de un año paralizada.
Por ser el mismo texto que el planteado hace un año, la ministra Celaá ha argumentado la no necesidad de que el proyecto pase por el Consejo Escolar del Estado, el máximo órgano consultivo que entonces aprobó el texto con un consenso mínimo. Lo hizo tras debatir 551 enmiendas de las que salieron adelante hasta un total de 120.
https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715451_147147811_640x360.jpg 640w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715451_147147810_864x486.jpg 864w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715451_147147809_1024x576.jpg 1024w, https://s1.eestatic.com/2020/03/02/actualidad/Actualidad_471715451_147147808_1706x960.jpg 1706w" sizes="(max-width: 479px) 100vw, (max-width: 1023px) 80vw, 40vw" alt="Isabel Celaá, ministra de Educación." />El proyecto de ley tiene otras medidas polémicas como dejar las competencias sobre el castellano en manos de la Generalitat de Cataluña, poder superar Bachillerato con una asignatura suspensa y la eliminación del artículo 109.2 de la Lomce. Este defiende que las plazas ofertadas en los centros públicos y en los concertados estarán ligadas a la “demanda social”. Para la ministra Celaá esto es un “eufemismo para propiciar que la escuela pública pueda ser considerada subsidiaria de la concertada”.
Y, cómo no, la devaluación de la asignatura de Religión que a pesar de establecer la obligatoriedad para que la asignatura esté en la oferta educativa, ésta dejaría de ser evaluada y computada. Un hecho que aboca a 13.000 profesores de Religión, como Paulo y Antonio, a una situación de incertidumbre y “preocupación” en su futuro empleo.
Fuente: elespanol.com

"España no ha dejado de ser católica, aunque vivimos en un humus cultural secularizado, y laicista incluso. La Iglesia española necesita aire". El cardenal de Valencia y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares, defiende los valores morales del cristianismo para la sociedad española frente a "la nueva cultura de nihilismo y laicismo" que, en su opinión, busca el Gobierno de Unidas Podemos y el PSOE.
En una extensa entrevista, el purpurado pone como ejemplos "la eutanasia y el aborto", pero se muestra especialmente preocupado por la futura ley de Educación que plantea el Gobierno. "No vamos a negociar sobre la clase de Religión, sino a exigir unos derechos de los padres", asegura. "En este momento la clase de Religión las tienen los musulmanes, los judíos, todas las confesiones cristianas... no hay ningún privilegio para la Iglesia. Y no es en virtud de los acuerdos Iglesia-Estado, sino de la Constitución, que reconoce un derecho fundamental", añade, insistiendo en que se rompen los acuerdos "si la Religión no es considerada una enseñanza fundamental en el curriculum". "No podemos volver a alternativas ridículas, como la del parchís".
"Necesitamos hacer un gran pacto mundial por la educación, que nos lleve a una educación para la concordia, para la memoria de futuro que tenemos que construir entre todos, no una memoria de la que tengamos que avergonzarnos", apunta Cañizares, que cree que este Gobierno "no demuestra ir por ahí", y sostiene que, la "intención" del veto parental es "que se llame la atención sobre el derecho que tienen los padres y que nadie les puede quitar. Libertad de enseñanza, libertad para elegir, también los contenidos, que sea protegido ese derecho, que es primario, anterior al Estado".
"Estamos haciendo una sociedad discriminada y discriminatoria. Quien está conmigo, de acuerdo; quien no está conmigo, fuera, excluido", lamenta Cañizares, quien se muestra crítico con el Gobierno por desentenderse de los refugiados una vez llegan a España –"Los reciben en el puerto, y luego los dejan, y elevan las vallas"–, pero también critica actitudes como las de Vox: "La labor de la Iglesia es formar a los cristianos, ofrecer pautas morales que digan que no acoger a los inmigrantes no es cristiano".
Pese a todo, el vicepresidente de la CEE aboga por "llegar a acuerdos" con el Gobierno, y recuerda su "estupenda relación" con Carmen Calvo en etapas anteriores, especialmente durante el Gobierno Zapatero. "Me llevaba bien, se consiguieron muchas cosas. Ellos también estuvieron abiertos al acuerdo", recuerda. Y es que fue Cañizares quien, entre otros acuerdos, consiguió el incremento del 0,7 en la Renta para los obispos.
¿Debe pagar la Iglesia el IBI? "Si la Iglesia tiene que pagar el IBI, también los sindicatos, también los partidos políticos, también distintas asociaciones que se dedican al servicio de los otros", responde Cañizares. "Ningún privilegio, pero tampoco perder ningún derecho".
En cuanto a las inmatriculaciones, el cardenal sostiene que "no me preocupan en absoluto, porque se ha hecho todo conforme a la ley".
En cuanto a la exhumación de Franco, Cañizares sostiene que "ha sido una polémica muy desgraciada" que "no favorece la concordia", y defiende que "el Valle de los Caídos tiene una significación por sí misma, incluso sin Franco". Pese a ello, se muestra de acuerdo en resignificar Cuelgamuros, aunque ello suponga la salida de los benedictinos. "Siempre que sea en esta lógica de concordia, de reconciliación, de perdón, de olvido de todos y de una España unida en común y adelante todos juntos, de acuerdo".
Y es que la unidad de España sigue siendo una de las grandes obsesiones del arzobispo de Valencia. "Hay que volver a las raíces, ser verdaderamente una España donde quepamos todos, donde colaboremos todos. Recuperar España, y hacerla grande, no en el sentido que se le daba en otros momentos, sino una España con una capacidad que no ha tenido ningún país del mundo".
"Cataluña me preocupa porque quiero mucho a Cataluña", responde Cañizares sobre el impulso independentista. Y añade, tajante, que "Cataluña no es sin España, ni España sin Cataluña, es una unidad. Y esto es un valor moral. Y eso hay que defenderlo".
Con respecto a las elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal, Cañizares evita postularse, aunque se muestra dispuesto a liderar la Iglesia española. "No me apetece para nada ser presidente, pero si los obispos me votan, aceptaré", recalca, subrayando que en la Iglesia española "hace falta liderazgo. Que el presidente que elijamos se sienta libre, y que todos los que estemos su alrededor nos sintamos libres".
Sobre la pederastia en la Iglesia, Cañizares pide "ser inflexible en este tema" y "acompañar a las víctimas", y abre la puerta a que la Iglesia investigue casos del pasado, o indemnice a las víctimas. Respecto al papel de la mujer en la Iglesia, el vicepresidente del Episcopado admite que "debemos trabajar mucho más (…). La mujer debe tener un protagonismo mayor. El tema del ministerio sacerdotal, no entro en ello, pero eso no quiere decir que no se reconozca, se potencia y se fortalezca el papel de la mujer en la Iglesia".
Fuente: eldiario.es

En la tarde de ayer, Miércoles de Ceniza, la Coordinadora Estatal de Plataformas en defensa de Religión en la Escuela fue recibida en el Congreso de los Diputados por el Grupo del Partido Popular. Por parte del P.P nos recibió la Vicepresidenta del Congreso Ana Pastor y Sandra Moneo, portavoz adjunta del PP y responsable de la Comisión de Educación en el Partido.
Desde la Coordinadora de Plataformas mostramos nuestro rechazo una vez más por la propuesta del nuevo gobierno en torno al área de religión, que aunque no es nueva sigue en la hoja de ruta de la Ministra desde el anterior gobierno socialista. Así también, mostramos la preocupación de los docentes del área y de la precariedad que laboral que llegan a tener. Evidentemente centramos la reunión en la defensa de la asignatura de religión y de una libertad en la educación donde las familias puedan decidir la educación de sus hijos, en las repercusiones que tiene el que el área de religión no tenga una asignatura espejo, defender su propia evaluación y computabilidad como el resto de áreas, así como la necesidad de que el área de Religión tenga un horario digno.
Por parte del PP hubo una muy buena aceptación de nuestras propuestas, mostrando un apoyo total a nuestra asignatura y a nuestra situación laboral. Por ello seguiremos manteniendo contacto para futuras acciones. Desde la Coordinadora hay establecidas nuevas reuniones con otras organizaciones políticas, así como con la CEE y el propio MEFP.

La Asociación Profesional de Profesores de Religión de Centros Estatales (Apprece) ha presentado un recurso de casación ante el Tribunal Supremo con el objetivo de intentar rectificar la sentencia del TSJCV que avala la regulación de la asignatura confesional introducida por la Conselleria de Educación en 2017. En la práctica, se permitió que los centros redujeran la materia a una única sesión semanal en Primaria, frente a las dos establecidas obligatoriamente con la normativa previa. Exactamente, se les daba libertad para decidir la carga horaria.
El TSJCV avaló el cambio el pasado octubre, argumentando que una sesión era suficiente para la impartición de los contenidos incluidos en la asignatura, aunque desde la asociación insisten en que con este sistema de organización se contravienen normas de rango superior, como el acuerdo entre el Estado y la Santa Sede que regula aspectos educativos.
Fuentes de Apprece defienden que la opción dada por la conselleria ha permitido que el horario mínimo para la materia sea una cuarta parte del establecido para otras asignaturas troncales o instrumentales. Es decir, que estas tengan mucha más presencia horaria, lo que «vulnera el principio de equiparación (de Religión) con el resto de asignaturas fundamentales».
El TSJCV avaló el cambio aplicado en Primaria y la ESO, pero obligó a ofertar la materia en segundo de Bachillerato
La clave está en el citado tratado internacional, que establece que en las diferentes etapas educativas se incluirá la enseñanza de Religión «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales».
«La decisión de Educación no está justificada en modo alguno por motivos legales o técnicos, quedándose en una decisión política que sería admisible siempre que no vulnerara ninguna norma o principio jurídico», añaden las mismas fuentes, que concluyen que el sistema ideado deja en manos del centro, a la hora de fijar los horarios, «el cumplimiento o no de la equiparación prevista» en el acuerdo.
También defienden que no son válidos «argumentos extrajurídicos de prevalencia de otras asignaturas específicas sobre la de Religión, pues ello supondría el pleno desconocimiento de la importancia que a la materia se le reconoce en la norma superior con ese carácter de asignatura fundamental», dicen.
Además, consideran que puede derivar en situaciones de discriminación, en el sentido de que en una misma población hay alumnos con dos sesiones y otros con una pese a que el currículum (el que recoge los contenidos para la etapa) es el mismo.
El tratamiento de la materia en la ESO y Bachillerato también ha sido judicializado, con resultado dispar. En cuando a la primera etapa, el TSJCV no aceptó los argumentos contra la reducción a una hora semanal en 1º y 2º de la ESO, si bien obligó a ofertarla en 2º de Bachillerato acogiéndose a la reciente jurisprudencia del Supremo, pese a que en las últimas décadas había desaparecido de la ordenación académica de ese nivel. Previamente se decretó una medida cautelar cuyo efecto confirmó el fallo.
Fuente: lasprovincias.es
La titular del Juzgado de lo Social número 1 de Ceuta ha estimado íntegramente la demanda interpuesta por CCOO en representación de los docentes de Religión Católica contra el Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) por la reducción de jornada que se les aplicó en septiembre y ha ordenado tanto dejar sin efecto esa resolución como que sigan cobrando "conforme a la jornada vigente durante el curso 2018-2019", que en su inmensa mayoría era completa.
Según recuerda la sentencia, a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso Europa Press, la Subdirección General de Personal del MEFP acordó el pasado 16 de septiembre una reducción de la jornada laboral semanal de esos docentes de 25 a entre 14 y 22 horas semanales, según el caso, con efectos desde el 1 de octubre siguiente.
CCOO argumentó como pilar de su demanda que se había modificado la jornada laboral de los actores tras el inicio del curso escolar, que había comenzado el 3 de septiembre. El Ministerio, por su parte, defendió que "no se había podido realizar antes dicha modificación, ya que con anterioridad no se conocían las necesidades formativas de cada uno de los centros", pero la magistrada ha entendido que "dicha alegación no puede ser estimada".
"No puede excluirse la aplicación de una norma que es de obligado cumplimiento con la sola alegación que con anterioridad se desconocían las necesidades", ha concluido la juez, que subraya que el propio Ministerio, en un escrito del 5 de noviembre de 2018 de la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, "ya reconoce que no es posible la modificación de la jornada tras el inicio del curso escolar y es precisamente esta la razón por la que instó a los distintos centros un informe sobre las horas necesarias y las contratadas de los profesores de Religión que necesariamente debían ser remitidos el 25 de noviembre, y así llevar a cabo las correspondientes modificaciones el 1 de septiembre de 2019, esto es, antes del inicio del curso, que fue el 3 de septiembre".
"Con anterioridad al fin del curso 2018-2019 ya se tenía conocimiento de los alumnos que recibían clases de Religión Católica e Islámica en cada uno de los centros, se conocían cuáles eran las horas lectivas de cada uno de los profesores y, por tanto, se podía establecer con claridad cuáles eran las necesidades de cada uno de los centros en aras de llevar a cabo la modificación de la jornada con anterioridad al inicio del curso escolar", ha remarcado el veredicto.
Fuente:lavanguardia.com

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha rechazado un recurso presentado por la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Estatales y ha avalado la normativa autonómica que permite que esta asignatura cuente con una sola sesión de 45 minutos semanales.
En una sentencia a la que ha tenido acceso EFE y contra la que cabe recurso, que ha adelantado este lunes el diario Levante-EMV, el alto tribunal valenciano concluye que la citada asociación de profesores no ha acreditado que la norma contra la que recurría impida impartir adecuadamente la asignatura de Religión.
Es decir, que "no se ha demostrado que en ese tiempo sea imposible desarrollar un programa didáctico coherente y completo de enseñanza de la Religión Católica, por lo que el motivo de impugnación debe ser desestimado".
Al desestimarse de forma íntegra el recurso de la Asociación de Profesores de Religión, el TSJCV ha impuesto a esta parte la totalidad de las costas procesales, con un tope de 1.200 euros.
La Abogacía de la Generalitat, en representación de la Conselleria de Educación, argumentó que "no cabe ubicar la asignatura de Religión dentro de las asignaturas troncales", como figuraba en el decreto de 2014 y subrayando que es competencia de las administraciones autonómicas fijar el horario que se considere más adecuado.
Fuente: valenciaplaza.com
El alumnado valenciano no se interesa por la enseñanza de la Religión católica y cada vez menos padres se inclinan por autorizar la enseñanza de esta materia a sus hijos en los colegios. Tras conocer esta sentencia, fuentes de la Conselleria de Educación apuntaron a esta redacción que varios centros se han visto obligados a redistribuir las aulas ante la falta de alumnos para impartir Religión.
Al parecer, algunos colegios han optado por juntar varios grupos docentes sin masificar las aulas, una medida que ha generado un considerable ahorro para la educación pública.
La sentencia estimaba parcialmente el recurso, pues denegaba otras pretensiones planteadas por los recurrentes como ampliar la oferta para aumentar las horas de clase en primero y segundo de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Esa misma decisión es la que ha tomado ahora el tribunal respecto a la enseñanza Primaria.
La sala valenciana comparte y aplica la jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo (TS), concretamente una sentencia del 11 de julio de 2018, en la que alto tribunal se pronunció sobre un decreto de la Junta de Extremadura similar al Decreto 51/2018 del Consell, por el que se establece el currículo y se desarrolla la ordenación general de la ESO y del Bachillerato.
Se declaró así nulo, por ser contrario a derecho, el anexo V del Decreto 51/2018 por no incluir Religión en la oferta educativa de segundo de Bachillerato, contrariamente a lo que establece la Ley Orgánica 2/2006.
«La defensa de la Administración aquí demandada prácticamente despliega las mismas argumentaciones desautorizadas por el Supremo», señalaron los magistrados. «En ninguna parte del decreto, desde luego no en el preámbulo como habría sido pertinente, aparece cumplido el mandato contundente e inequívoco recogido en el artículo 34 ter.4 de la Ley Orgánica 2/2006», añaden.
Fuente: levante-emv.com

Europa Laica, sindicatos docentes y organizaciones que secundan la campaña 'Por una Escuela Pública y Laica: Religión fuera de la escuela", han cuestionado el plan del Gobierno para convertir en voluntaria y sin efectos académicos la asignatura de Religión, porque recuerdan que sin derogar los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, tendrá que seguir impartiéndose en horario lectivo.
"Lo que se propone es religión o parchís", ha afirmado este viernes el presidente de Europa Laica, Francisco Delgado, en una rueda de prensa celebrada en Madrid, recordando la situación de asueto que provocó la implantación de la LOGSE, ley educativa de 1990, al dejar sin asignatura alternativa a los estudiantes que no querían recibir clases de Religión
"Dejar la religión sin asignatura espejo en horario lectivo es tener secuestrados en el centro a los alumnos que no quieran Religión porque otros sí quieren. Hay que sacar la asignatura de la escuela", ha sentenciado.
Las organizaciones que apoyan esta veterana campaña, con dos décadas de recorrido, han anunciado que solicitarán reuniones tanto con el Ministerio de Educación como con los grupos parlamentarios en el Congreso para promover una iniciativa legislativa que garantice "el imprescindible carácter laico" en la escuela pública "dejando la religión confesional fuera del sistema educativo oficial, del currículo y del ámbito escolar".
Para ello, estas organizaciones consideran imprescindible derogar el "preconstitucional" acuerdo de España con el Vaticano, pero también los acuerdos que posteriormente han permitido la entrada a los centros educativos de otras confesiones, además de la católica.
"Tenemos esperanza", ha asegurado el presidente de Europa Laica y portavoz de la campaña, al recordar que partidos como Izquierda Unida, que forma parte del Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez, es uno de los impulsores de esta demanda. Además, el acuerdo de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, ha señalado, contempla la aprobación de una Ley sobre Libertad de Conciencia "que garantice la laicidad del Estado", se leía en aquel documento.
En el acuerdo de gobierno, ambas formaciones se comprometían además a que la asignatura de Religión pase a ser de carácter voluntario para los estudiantes, sin asignatura alternativa ni nota computable a efectos académicos. Algo que recoge el proyecto de reforma educativa preparado por la ministra de Educación, Isabel Celaá, y que llegará en unas semanas al Congreso de los Diputados para iniciar su trámite parlamentario.
Según José María Ruíz, de la Federación de Enseñanza de CCOO, el trámite parlamentario de la reforma educativa es "una oportunidad para avanzar en la laicidad del sistema educativo" a través de enmiendas, aunque augura la oposición de los partidos de derechas.
"No va a ser una etapa fácil, porque estamos viendo que la educación está en el centro de la batalla ideológica que plantea la derecho a, como hemos visto con el 'pin parental'. Es una oportunidad pero el camino no será fácil", ha reconocido.
Las organizaciones que están detrás de la campaña 'Por una Escuela Pública y Laica: Religión fuera de la Escuela', entre ellas las familias de estudiantes de CEAPA, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales o Redes Cristianas reclaman también que se deje de financiar con dinero público a los centros que segregan por sexo, y a la Iglesia a través de la educación.
Lo ha defendido Ángel Villagrán, de Redes Cristianas. "El cristianismo solo tiene futuro si se transmite de modo testimonial y se recibe de modo libre. Mientras sea impuesto y colocado como un forceps es un cristianismo que está llamado a desaparecer", ha asegurado este representante del movimiento crítico con la Conferencia Episcopal, que por encima de la fe defiende el derecho a la libertad de conciencia de los escolares.
La Campaña “Por una Escuela Pública y Laica: Religión fuera de la Escuela” surgió hace más de dos décadas, como una iniciativa y un compromiso unitario y activo en torno al objetivo democrático de lograr la plena laicidad del sistema educativo.

Ante el nuevo periodo legislativo que se abre a partir de febrero de 2020, haremos llegar a todas las formaciones políticas, grupos parlamentarios y al Gobierno, el Contrato por una Escuela Pública y Laica que debe ser el objetivo para el desarrollo de la plena libertad de conciencia. Así como recordar que, el pasado 22 de febrero de 2018, en la Comisión de Educación del Congreso se aprobó una proposición no de ley, respaldada por diversos grupos parlamentarios que instaba al Gobierno a:
A-Garantizar el imprescindible carácter laico que debe revestir la Escuela como institución pública, dejando la religión confesional fuera del sistema educativo oficial, es decir, del currículo y del ámbito escolar.
B-Denunciar y derogar los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede, así como los suscritos en el mismo sentido con otras confesiones religiosas, obligando al gobierno a proceder para el cumplimiento de ese mandato.
Además del propósito expresado por el actual Gobierno de proceder a la derogación de la LOMCE queremos:
A- Garantizar la plena laicidad de la enseñanza, para ello:
1-Hay que sacar la religión confesional de la Enseñanza, de forma inmediata.
2-NO financiar -con dinero público- el adoctrinamiento religioso en ningún centro escolar.
3.-Potenciar la Red Pública de Enseñanza, como fundamental para vertebrar el Derecho a la Educación de todos y todas, evitando -de forma progresiva- la desviación de fondos públicos hacia intereses privados de todo tipo.
B- La derogación de los Acuerdos con el Vaticano, por constituir la base “legal” de los privilegios que sigue reclamando la Iglesia, especialmente dentro del sistema educativo y, al mismo tiempo, haberse producido un progresivo rechazo social y político a sus contenidos antidemocráticos. De igual forma deberá procederse a la anulación de Acuerdos con otras confesiones de 1992, en los que se establece la posibilidad de impartir religión en la escuela.
Organizaciones sindicales, sociales y políticas que respaldan la Campaña, hasta el 3 de febrero de 2020
Europa Laica / STES. Intersindical / Sindicato de Estudiantes / CEAPA (Confederación Española de AMPAS) / Federación de Enseñanza de CCOO / STEPV - Intersindical Valenciana / Confederación Estatal de MRPS / FETE – Sector Enseñanza de FeSP-UGT / Federación Enseñanza de CGT / Sindicato de Enseñanza de Madrid de CGT / Izquierda Unida / Izquierda Unida – Madrid / Izquierda Republicana / EHIGE (Confederación de Madres y Padres de la Escuela Pública Vasca) / FELAMPA Sierra Pambley – León / FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales) / Redes Cristianas / Cristianas y cristianos de base de Madrid / Colectivo Infancia / UAL (Unión de Ateos y Librepensadores) / AMAL (Asociación Madrileña de ateos y librepensadores) / MHUEL-Aragón / Laikotasuna (Colectivo para la laicidad de Guipuzcoa) / Asturias Laica / Andalucía Laica / Extremadura Laica / Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid / CAUM. (Club amigos de la Unesco de Madrid) / Madrid Laica / Valencia Laica / Asamblea Marea Verde Madrid / Red IRES (Red Investigación y Renovación Escolar) / Plataforma contra la impunidad del franquismo / AMESDE / Fundación Acción Laica / Asociación Manuel Azaña / Alternativa Republicana / Unidad Cívica por la República / León Laica / FAPA María Moliner. Albacete / STE-CLM / CCOO Enseñanza Madrid / Familia Sociedad siglo XXI / Partido Socialista Libre Federación / Partido ACTÚA / CIDESPU (Ciudadanas Defensa Escuela Pública) / PCE (Partido Comunista de España) / Partido PODEMOS / FAPAR – (Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón) / EH BILDU / Esquerra Republicana del País Valencià / STEM-STEsi–Madrid / Coalició COMPROMÍS / FADEA (Fed. Asoc. Estudiantes Aragón) / Asociación Pro Derechos Humanos de España / Católicas Por el Derecho a Decidir / Partido EQUO / Asamblea Feminista de Madrid / PEPA (Plataforma Escuela Pública Aranjuez) / APALHU (Associació per a l'humanisme) / Movimiento de renovación pedagóxica Nova Escola Galega / Plataforma Laicista de Jerez / Fórum de política feminista agrupación de Córdoba / Movimiento Social por la Escuela Pública de Asturias / Asociación Lánzate LGTBI de Canarias / Asociación vecinal Impulsa Montijo / Lucha Internacionalista / Estudiantes en Defensa de la Universidad (Aragón) / F Enseñanza Madrid de CCOO / USTEA Granada / Colectivo Republicano de Euskal Herria / Fundació Ferrer i Guàrdia / Mareas por la Educación Pública /
Fuente: tercerainformacion.es
"CULTIVA LA PAZ" es el nuevo trabajo de UNAI QUIRÓS como propuesta para el Día Escolar por la No Violencia (30 de enero)
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Agradecer a Unai Quirós sus exquisitos "frutos" musicales para la PAZ como de costumbre.Fuente: unaiquiros.com