TE PIDO TU AMISTAD Y MISERICORDIA

 

Mediante la siguiente carta, me dirijo a ti hermano mio personalmente con el fin de solicitar tu ayuda, por mi penosa situación en la que me encuentro, es triste pedir, pero más triste es robar, mi nombre es Joel, soy de Perú, casado con 4 hijos, me he entregado como don a mi esposa e hijos, para hacerles notar que Dios les ama con ternura infinita, errar es humano; perdonar es divino, quiero hacer crecer la Iglesia desde el evangelio, no desde la ideología. observo y aprendo en el silencio, en la indiferencia, a veces me quedo sin palabras, pero necesito de ellas para poder llegar al corazón y pensamiento de ti hermano @, te pido que abras tu corazón, eres un instrumento en los designios de Dios. por eso me atrevo pedir tu ayuda muy especial, tu misericordia. La presente es para solicitar por favor tu respuesta y una ayuda concreta, que te dignes posibilitarme, escapa de mí y me ha arrebasado completamente mi desgracia, que requiere una ayuda permanente, si no puedes ayudarme directamente, podrías contactarme con otras personas, otros bienhechores, perdón por mi atrevimiento, pero siento y vivo día a día la indiferencia por parte de mis hermanos en Cristo, la decepción y la impotencia no son para menos, por el poder del amor y la misericordia, por tu predicación, testimonio y caridad, por favor ayúdame, haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente y a tu prójimo como a ti mismo", en otras palabras, con todo lo que eres, con toda tu inteligencia, tu voluntad, tu educación, tu generosidad, todos tus talentos, tus recursos y aún con todos tus defectos y debilidades. La adoración en espíritu y en verdad va más allá de nuestras palabras hermosas, de nuestras promesas sublimes, de nuestras celebraciones divinas, de nuestras magníficas oraciones. El Evangelio no es ni conservador ni liberal, es desafiante, la única respuesta posible es el amor y la bondad, la misericordia y el perdón, me siento tan desconcertado, abandonado, despreciado y desgraciado, cuando me hablan mucho, pero no recibo nada, cuando me comparan, cuando dudan y dicen que no me conocen, cuando el silencio es insoportable.

Quien hace el bien y libera al otro de ciertos males y sufrimientos, aunque no aparezca en nuestra lista, implícitamente ya se ha sumado a la causa de Jesús y su acción no hay que impedirla ni condenarla. Lo que define al discípulo es la adhesión real (teórica y práctica) a Jesús teniendo sus mismos sentimientos de apertura, de misericordia, de acogida, respeto. El hermano Papa Francisco empieza ser una afortunada excepción, muchos hermanos de la Iglesia oficial actual, no solo no preguntan, sino tampoco contestan y ni se enteran de lo que realmente nos pasa, lo sé bien porque he preguntado y he solicitado ayuda a muchos hermanos, desde la Conferencia Episcopal, movimientos, órdenes religiosas, caritas, nuestro nuncio apostólico, pero salvo alguna breve y evasiva respuesta, no he recibido más que silencio, un silencio insoportable, es que ni siquiera por cortesía contestan, dos hermanos me prometieron su ayuda pero hasta el momento no sé nada de ellos, he perdido contacto con ellos. He acudido a mi obispo, párroco, sacerdotes de mi diócesis, conocen mi necesidad, pero no pueden ayudarme más, les he pedido me contacten con instituciones o personalidades para ver mi caso, pero no ha sido posible contar con ello, por eso recurro a usted hermano @ con la esperanza de lograr tu ayuda o un contacto para recibir la ayuda que requiero con suma urgencia y necesidad

Necesito ahora tu ayuda, mi familia necesita de alguien como tú, un misionero apasionado, perdón, perdón, perdón, siempre pediré perdón por todo lo que te estoy ocasionando, no tengo derecho, mi vida familiar está llena de desgracia, miseria y necesidad juntas y constantes. La dimensión de entrega y donación de la Iglesia y de la sociedad la percibe ausente. Si no damos amor y misericordia de nada nos sirve hablar de parte de Dios. Un corazón misericordioso se anima a salir de su comodidad; sabe ir al encuentro de los demás, logra abrazar a todos, logra ser refugio para todos. Ama a tu prójimo a través de obras y no sólo con palabras: Esta imagen de la Divina Misericordia ha de recordar las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil (Diario, 742).

 

Con un énfasis especial en la Iglesia doméstica, particularmente en la mía, llamo a tu caridad para con este hermano tuyo, por favor no te sientas indiferente, impotente ante los oídos sordos de muchos, continúo haciendo mi llamado de ayuda, pero éstos caen en saco roto, cuanto deseo, pido a Dios y a ti hermano @ mío que las familias particulares tengamos la ayuda y el debido lugar en la Iglesia, una Iglesia presente entre los que somos invisibles, que vivimos la pobreza que nos tritura la vida día a día. SÓLO CREE DE VERDAD EL QUE PRACTICA LO QUE CREE.

 

Necesito en quien confiar, a quien llamar cuando las cosas se ponen difíciles y también con quien compartir, la amistad suele comenzar de imprevisto, y muchas veces sin buscarlas. En el camino de la vida vamos encontrándolas y todo comienza porque alguien “nos cae bien”, pero no basta con caerse bien, hay que dar el paso definitivo: ayudarse desinteresadamente, sin esperar nada a cambio. La amistad es un cariño, un apreciarse que promueve un dar, un darse, y para ello es necesario encontrarse y conversar. Ser amigo de verdad no es fácil, pero vale la pena el esfuerzo, es un gozo tener amigos de verdad: estar con ellos, charlar, ayudarle o ser ayudado y disfrutar y alegrase con ellos ¡poder contar con ellos! ¿Quieres ser mi amigo hermano @ mío?  El prójimo no es alguien que podamos elegir, el prójimo necesitado aparece en la vida de cada persona y podemos esquivarlo y poner excusas, o atenderlo como hizo el Buen Samaritano, no tenemos que categorizar a los demás para decidir quién es mi prójimo y quién no, a través de buenas obras, que hacemos con amor y alegría a nuestro prójimo, nuestra fe crece y fructifica, al final seremos juzgados en las obras de misericordia. El Papa Francisco clama por una Iglesia llena de pastores que sepan tratar y no maltratar, vivimos en una sociedad que sangra y el costo de sus heridas lo terminan pagando los más indefensos, olvidados y necesitados.

 

QUIERO QUE ME CAMBIES LA VIDA, ME BRINDES UNA OPORTUNIDAD

TE SUPLICO TU DISCERNIMIENTO PARA QUE ME ATIENDAS Y ACOMPAÑES A MI FAMILIA HERIDA

 

Tú y mis demás hermanos @ pueden ayudarme, solo tienen que tomar la decisión, por favor haz tu parte. Gálatas 6:10; Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe. La misericordia de Dios es una acción concreta.

 

Dios se manifiesta como misericordia, perdón, acogida, felicidad, paz, "NO JUICIO".

 

Solicito misericordia postrado en mi pobreza de tu mano amiga, si tengo la gracia de contar con tu respuesta te brindare mayor información, quedo a tu disposición para cualquier duda o sugerencia que tengas y te ruego estudiar y atender mi caso personalmente.

 

Afectuosamente tu hermano Joel.

 

 

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